1.600 millones de años. La edad de los fósiles de plantas más antiguos.

Image En la India Central, un grupo de científicos creyó descubrir dos tipos de fósiles que parecían algas rojas. Cuando se detuvieron a examinarlas, observaron que dichas algas se encontraban incrustadas en esteras fósiles de cianobacterias. Estos organismos reciben el nombre de estromatolitos, y se les ha datado una edad de 1.600 millones de años. La sorpresa de los investigadores fue enorme cuando observaron unos de estos organismos los cuáles tenían forma de hilo. Pero es que cuando se produjo al análisis en detalle, se encontraron otras estructuras más complejas y carnosas. Ambos descubrimientos obligan a los científicos a replantearse la estructura del árbol de la vida, ya que los fósiles de algas más antiguos hasta este descubrimiento databan de 1.200 millones de años.

Menos especies, menores tiempos de floración

Image Un reciente estudio realizado en la Universidad de California Santa Cruz ha concluido que el número de especies de un ecosistema también puede causar un cambio significativo en el momento en que florecen las plantas. Este estudio ha sido llevado a cabo en pastizales sobre rocas serpentinas, un ecosistema bastante raro en California. Según los investigadores, esta reducción del número de especies conllevan desajustes temporales entre las especies que dependen unas de otras, como plantas que florecen cuando sus insectos polinizadores no están en la zona. Por lo tanto, la pérdida de especies de este ecosistema provoca que las especies florezcan antes, teniendo entonces un resultado similar al esperado por el cambio climático. De hecho, el cambio en la floración por la pérdida de dos especies es igual al provocado por una década de calentamiento global.

La gestión del Pino Resinero ante el calentamiento global

Image Investigadores de la Universidad de Valladolid han tratado de conocer la posible amenaza que supone el cambio climático para el Pino Resinero (Pinus pinaster), desglosando los impactos debidos a factores abióticos y bióticos. Sobre estos últimos, existen patógenos que pueden aumentar su influencia sobre el pino debido a los cambios producidos en el clima. En concreto, preocupa la afección del Chancro Resinoso (Fusarium circinatum), un hongo que hasta el momento afectaba principalmente a Pinus radiata, pero que se teme que pueda llegar a afectar al Pino Resinero. Para conocer mejor esta posible afección, el equipo ha determinado la aptitud climática actual y futura del pino y del hongo, para un total de 18 predicciones climáticas futuras. Se ha visto que está infección se va a ver incrementada en los pinares situados más al norte, mientras que conforme nos movemos al sur, serán los factores abióticos (climáticos) los que afecten de manera directa a la especie.